Jornadas de Formación Permanente en Monachil

AsistentesLas Jornadas, programadas y organizadas por el Secretariado General de Formación, han tenido lugar en el convento de Monachil, Granada, del 15 al 18 de este mes de abril. Asistieron a ellas veintiocho religiosos de las Provincias de España. Tres de nuestra Provincia: Luis Martínez, Enrique Agüeros y Teodoro Baztán. El tema general ha sido “La revitalización de la vida religiosa y la nueva evangelización (N.E.)”.

Luis Enrique y TeodoroEl sacerdote Juan Rubio, director de la revista Vida Nueva, expuso a lo largo de seis charlas las líneas fundamentales de la Nueva Evangelización:

  • -          Significado y exigencias de la N. E. 
  • -         Prioridades que la Iglesia señala para la N. E.
  • -          Significatividad en el mundo de hoy, particularmente con los jóvenes
  • -         El lenguaje
  • -          El gran gesto de amor a los pobres
  • -          La comunicación hoy en España.

Juan RubioEl ponente, con dominio del tema y la palabra, nos invitó a recuperar el espíritu del Concilio. Entre algunas ideas expuestas estuvieron: El requerimiento del diálogo interreligioso en el interior de la misma Iglesia y con los no creyentes. La dificultad de suponer que existe la fe o que la sociedad es creyente. La afirmación de un verdadero encuentro con creyentes y no creyentes desde nuestras vidas renovadas. La importancia de la fe, que debe ser un trampolín que nos lance al encuentro del otro y no un sillón donde nos sintamos cómodos, esperando que lleguen a nosotros. El uso mantenido de un lenguaje arcaico. La existencia de una realidad virtual a la que debemos acercarnos y conocer. El cultivo el lenguaje de los gestos, como Jesús, y como lo hace ahora el Papa Francisco.

José Cristo Rey Paredes, religioso claretiano y especialista en Vida Religiosa, nos presentó el tema “Interpelaciones a la vida consagrada”, que dividió en dos apartados:

1. Las prioridades de la vida consagrada. Entre otras: La nueva evangelización, el cambio de paradigma, la conversión pastoral, los nuevos escenarios, nuevo envío.

 2. Retos de la vida consagrada. Entre ellos: El monacato interior; la formación permanente; la docilidad al Espíritu Santo; nuestro lugar dentro de la Iglesia; la comunicación de nuestra búsqueda de Dios; y la dimensión cruciforme de la misión.

Por último habló de la revitalización carismática, la formación permanente y la presencia social de la vida consagrada. Fue muy aplaudida su intervención por la riqueza de ideas y la exposición clara a la vez que bien fundamentada de cada uno de los temas que nos ha presentado.

Fr. Juan Carlos Avitia, párroco de Santa Rita de Madrid, nos habló de la cultura vocacional. Entre las ideas que presentó están: la vocación cristiana como una llamada al apostolado al ser la misión es elemento esencial del seguimiento de Cristo; la integración de los laicos en los equipos de la pastoral vocacional; la utilización de la propuesta u oferta del seguimiento de Jesús, y, sobre todo, el “ven y verás” del evangelio en lugar del método de reclutamiento.

Fr. José Ramón Pérez clausuró las Jornadas recopilando las ideas más importantes de la semana. Nos dijo que la revitalización nos debe llevar a trabajar en la Nueva Evangelización. Para ello es necesaria una verdadera conversión pastoral. A su vez, la N. E. es un medio para el proceso de revitalización de los religiosos. Se refirió a la proposición 50 del Sínodo sobre la N. E. referida a la vida religiosa, en la que se nos invita a evangelizar desde nuestro propio carisma. Debemos ser siempre dóciles al Señor y no perder nunca la esperanza.

El clima de la convivencia ha sido muy agradable y familiar, acogedora y fraterna la comunidad de Monachil y muy adecuadas la casa y sus instalaciones. Al frente de la actividad ha estado el Fr. José Ramón Pérez, vivario general de la Orden y presidente del secretariado general de formación.Monachil Convento Agustinos Recoletos

 

Encuentro de formadores OAR

El lunes 14 de enero comenzamos, con la eucaristía de la mañana, el encuentro de formadores de la Orden en el seminario san Ezequiel Moreno que tenemos en Costa Rica.

Somos 37 religiosos de las 8 provincias de la Orden los que nos hemos reunido para mejorar la formación que reciben nuestros candidatos a la vida agustino recoleta a lo largo de todo el mundo.

De todos modos bastantes religiosos llegaron unos días antes. Y en el caso de las provincias de san Nicolás de Tolentino y santo Tomás de Villanueva, ambas con casas de formación en varios países, los religiosos aprovechamos esta ocasión para tener por dos días varias reuniones.

Los religiosos de santo Tomás con casas de formación en Argentina, Brasil, España y Venezuela tuvieron una reunión del secretariado de formación. Y los religiosos de la provincia de san Nicolás, llegados de Brasil, Costa Rica, España, EE. UU., y México dedicaron esos dos días al estudio y modo de implementar el Itinerario Formativo Agustino Recoleto (IFAR)

El sábado por la mañana un grupo de religiosos visitó el volcán Poás. Y el domingo, con la presencia de casi todos los participantes, visitamos el volcán Irazú y la ciudad de los niños en Cartago. Allí la comunidad que atiende este hermoso proyecto de promoción humana nos invitó a comer. Acto seguido se tuvo un encuentro de las familias de los jóvenes religiosos que están en formación en España con sus respectivos formadores. Mientras tanto los demás religiosos visitamos las amplias instalaciones de la Ciudad que atiende y acompaña a casi 500 jóvenes. Al terminar celebramos la eucaristía junto con la fraternidad seglar agustino recoleta

Ya por la noche y de vuelta al seminario paramos en la Basílica de Nuestra Señora de los Ángeles, patrona de Costa Rica, que se encuentra en la misma ciudad de Cartago. Allí guiados, como durante todo el día, por fray Víctor, delegado de Costa Rica, visitamos el lugar de la aparición mariana, nos acercamos al agua que recorre el santuario y pudimos contemplar la hermosa basílica y descubrir la profunda fe del pueblo costarricense y contemplar a María, ejemplo y modelo también de todo proceso formativo

Así ya llegamos por la noche dispuestos a una semana de charlas sobre la formación y exposiciones sobre la realidad de nuestras casas de formación

En detalle:

Primera semana

El lunes, día 14, comenzamos el encuentro de formadores de la Orden con el rezo del oficio de lecturas y laudes y la celebración eucarística del Espíritu Santo.

Desde el primer día y para lograr un mejor desarrollo del encuentro se hicieron una serie de comisiones de trabajo: liturgia, música, noticias, servicios, organización del tiempo libre y campanero. Todo esto ayudó a que la semana transcurriese con orden y tranquilidad.

Las mañanas de esta primera semana las hemos dedicado a reflexionar sobre el "Acompañamiento personalizado" guiados por el P. Alexander Salas que es un antiguo marista y actual sacerdote diocesano, y muy capacitado tanto por sus estudios de psicología en la Universidad gregoriana de Roma y otras especializaciones como por los muchos años dedicados a la formación.

El P Alexander, basado tanto en los documentos de la iglesia sobre la formación como en el trabajo de especialistas, compartió con todos nosotros su experiencia y sus conocimientos, suscitando en todos nosotros el interés por lo que decía. Todos los frailes salimos muy contentos de sus enseñanzas: los que están comenzando la formación por los nuevos horizontes que brinda y los que ya llevan años porque les sirvió de actualización y revulsivo para vivir esta tarea tan importante

Por las tardes compartimos las diversas experiencias de la formación inicial que tenemos en la Orden: aspirantado, postulantado, noviciado y teologado. Cada formador tuvo unos 20 minutos para exponer la realidad de su casa de formación. De este modo al acabar la semana todos teníamos una visión general de la situación de la formación en la Orden. Así en la última reunión de la tarde del viernes los formadores de cada etapa nos reunimos para comenzar a ver qué cosas concretas se pueden empezar a hacer con el objetivo de tener una mejor formación en la Orden

Después de una semana de intenso trabajo disfrutamos de un fin de semana de paseo y descanso. El sábado por la mañana, después de la celebración eucarística y del desayuno, salíamos en tres furgonetas rumbo al Pacífico. En el camino paramos sobre el puente del río que atraviesa el "Parque Nacional de Carara" donde observamos la famosa escena de los cocodrilos tomando el baño de sol en la margen del río. Poco después llegamos a nuestro destino: una residencias ofrecidas generosamente por una familia amiga de los frailes de Costa Rica.

El sábado por la tarde fuimos a la playa de "Matapalo" y el domingo, después de la eucaristía presidida por fray Ismael que celebraba su cumpleaños, visitamos el "Parque Nacional Manuel Antonio" donde disfrutamos tanto de la frondosa vegetación tropical como de las hermosas playas.

Por la tarde, volvimos a "Pozos de Santa Ana", en un largo viaje debido al intenso tráfico. Llegamos al seminario San Ezequiel Moreno después de cuatro horas, físicamente cansados pero fortalecidos mental y espiritualmente para una segunda semana de trabajo.

Monseñor Lacunza investido Doctor Honoris Causa

En la prensa panameña da cuenta de que Mons. José Luis Lacunza ha sido investido Doctor Honoris Causa  por la Universida Autónoma de Chiriquí. Un reconocimiento merecido tras tantos años de trabajo y dedicación en los diversos ambientes de Panamá: director del Colegio San Agustín, Rector de la USMA, obispo auxiliar de Panamá, obispo de Chitré y actualmente  obispo de David.


El obispo de la diócesis de David, monseñor José Luis Lacunza, recibió ayer la investidura como “Doctor honoris causa” de manos del rector de la Universidad Autónoma de Chiriquí, Héctor Requena. El evento se realizó en un acto solemne desarrollado en esa primera casa de estudios superiores.

El rector de la UNACHI, Héctor Requena, le colocó la medalla “Doctor honoris causa” y le entregó el pergamino correspondiente. “Mediante disposición del Consejo General Universitario se le da este reconocimiento a monseñor Lacunza por su trayectoria dentro de la Iglesia católica y por demostrar capacidad para mediar en conflictos nacionales”, afirmó el rector Requena.

Le correspondió la lectura del acta de la designación al secretario general de la universidad, Manuel Sevilla.

En su intervención, monseñor José Luis Lacunza agradeció el reconocimiento de la UNACHI. Señaló que no era para él, sino para la Iglesia, a la que se debe.

“Es un reconocimiento inmerecido para una persona con tantas faltas y errores, que ustedes saben disimular muy bien”, añadió el obispo de la diócesis de David. Enfatizó que su labor es la de trabajar dentro de los pobres con los más pobres: los indígenas de la comarca Ngäbe Buglé, quienes han sido olvidados por años y necesitan que sus problemas básicos sean resueltos. Al acto asistieron el nuncio apostólico, Andrés Carrascosa Coso; el arzobispo de Panamá, José Domingo Ulloa; el obispo de Penonomé, Uriah Ashley; el alcalde de David, Francisco Vigil y público en general. El acto se efectuó en el auditorio Elsa Estela Real.

Tomado de Panamá América 17/11/2012

Visita de Renovación a República Dominicana y Panamá

En los últimos días de septiembre y primeros de octubre el prior general realizó la visita de renovación a las comunidades de República Dominicana y Panamá, coincidiendo con las celebraciones del cuarto centenario de la presencia de los agustinos recoletos en Panamá.

República Dominicana

El prior general y el secretario general llegaron el 25 de septiembre a Santo Domingo, procedentes de San José de Costa Rica, para realizar la visita de renovación a las tres comunidades de agustinos recoletos que actualmente hay en la República Dominicana. En la visita de renovación el prior general conoce el estado de las comunidades y anima a los hermanos a vivir el carisma de la Orden y a llevar a cabo la misión evangelizadora.

En San Cristóbal el prior general y el secretario tuvieron una reunión con la comunidad y pudieron conocer las parroquias de Nuestra Señora de la Consolación, Nuestra Señora de la Paz y la nueva parroquia de Santa Mónica, recientemente creada, aunque sigue siendo administrada un tiempo por los recoletos. Admiraron los murales pintados por Vela Zanetti en la parroquia de Nuestra Señora de la Consolación, se sorprendieron al contemplar el mural del entierro de San Agustín, recientemente restaurado. En la parroquia de la Paz vieron el amplio dispensario médico en el que trabajan unas veinte personas y tuvieron un concurrido encuentro con los grupos parroquiales. Recorrieron entre el bullicio de los estudiantes las ajustadas dependencias del Colegio Santa Rita, al que asisten más de un millar de alumnos. Acompañados por el padre Miguel Ángel Ciáurriz visitaron al obispo de Bani, monseñor Freddy Antonio de Jesús Bretón, en su residencia particular.

En Bajos de Haina, el prior general, además de conocer la ciudad con sus carencias, compleja urbanización y alta densidad de población, pudo percibir la gran actividad de la parroquia San Agustín y la atención prestada por los religiosos a las comunidades de la periferia. Por la noche en la terraza los diálogos con la comunidad sobre la revitalización y reestructuración de la Orden fueron amenos y realistas. Acompañados por el padre José Luis Lugo visitaron en Santo Domingo la curia general de las Hermanas de la Caridad del Cardenal Sancha y luego la zona colonial de la ciudad.

El 29 de septiembre se trasladaron a la casa San Ezequiel Moreno de Santo Domingo, donde actualmente hay tres postulantes. La comunidad atiende las parroquias de Santo Toribio de Mograviejo y Nuestra Señora de la Consolación. Allí el prior general presidió la misa dominical en Santo Toribio y se reunió con la fraternidad seglar, los postulantes y los líderes del grupo juvenil.

Reunión con los religiosos de la Delegación

El 1 de octubre el prior general y el secretario se reunieron con los religiosos de la Delegación. Participaron todos, a excepción de Arturo Yax que se encontraba de vacaciones e Ismael Xuruc que estaba en Colombia participando en la reunión de preparación del itinerario  de las JAR.

En la primera parte de la reunión el prior general agradeció le trabajo que realizan los religiosos y explicó el proceso de revitalización desarrollando los siguientes apartados: Centenario del breve “Religiosas Familias”,  identidad y sentido de pertenencia, revitalización y reestructuración, algunos datos estadísticos y proyecto de vida y misión. El prior general insistió en la necesidad de disponer de espacios y tiempos para la oración comunitaria como base de revitalización.

En la segunda parte surgieron los comentaros y preguntas: ¿cómo se puede definir el carisma agustino recoleto?, ¿qué es lo que nos identifica y nos hace significativos?, ¿hacia donde vamos? ¿qué criterios de discernimiento se van a seguir?. Se habló sobre la necesidad de intensificar la vida comunitaria y la pastoral vocacional y sobre la conveniencia de redefinir nuestra presencia en la República Dominicana. Los religiosos manifestaron su preocupación por la precariedad de nuestra presencia en este país, ya que en poco tiempo se han dejado en por escasez de religiosos las parroquias de Salcedo y San Ezequiel Moreno.

República de Panamá

El 1 de octubre el prior general y el secretario general llegaron a Panamá. La visita tenía tres motivos: participar en las celebraciones del IV Centenario de la llegada de los agustinos recoletos a Panamá, tener el encuentro con los superiores mayores de América y realizar la visita de renovación a las comunidades de este país caribeño.

Tas los actos del Centenario y la reunión con los superiores mayores de América el prior general comenzó la visita de renovación a las comunidades. 

Misión de Bocas del Toro

El 8 de octubre de 2012 el prior general y el secretario general partieron hacia Changuinola, iniciando allí la visita de renovación a las comunidades de agustinos recoletos de la Prelatura de Bocas del Toro. Mantuvieron una entrevista personal con Mons. Aníbal Saldaña, que vive en esta comunidad. El secretario general revisó como de costumbre los libros oficiales. Acompañados por el padre Roberto Cirauqui recorrieron los centros de culto de una decena de comunidades dispersas, llegando incluso junto a la frontera con Costa Rica, donde atienden a la comunidad indígena bibrí.

Saludaron a los dos agustinos recoletos que residen en Almirante y emprendieron el viaje en cayuco hasta Kankintú, acompañados en esta oportunidad por el padre Ángel Martínez Cuesta.

“La imagen del poblado es sorprendente: - escribe el padre general- la amplia plaza está cercada por las casas de madera elevadas del suelo; la iglesia, embellecida con motivos del pueblo ngobe; el Colegio San Agustín, que cuenta con más de mil alumnos, en el que, además de la enseñanza general y secundaria, se ofrecen estudios superiores como extensión de la Universidad de Panamá. El Colegio San Agustín preparó una recepción con la participación de los alumnos de primaria y secundaria para agradecer a la Orden la labor realizada.

El 12 de octubre, de regreso de Kakintú se reunieron con todos los que están en Bocas del Toro. El prior general agradeció le trabajo que realizan los religiosos en la misión y explicó con proyección de diapositivas el proceso de revitalización. Insistió en la necesidad de disponer de espacios y tiempos para la oración comunitaria como base de revitalización. Algunos misioneros respondieron a las preguntas que previamente se enviaron con motivo de la visita y otros manifestaron su preocupación por la pastoral vocacional y porque la Provincia ha dejado la casa de la Isla de Bocas y Chiriquí Grande.

David

El mismo día 12 de octubre se trasladaron a David, llegando a tiempo para participar en la apertura diocesana del Año de la fe en la parroquia de la Sagrada Familia, atendida por los agustinos recoletos. Presidió la celebración el obispo agustino recoleto Mons. José Luis Lacunza. Acudió a la celebración el presbiterio diocesano y los fieles llenaron el templo.

El prior general saludó al numeroso grupo de confirmación, conoció las capillas de culto de la periferia de la ciudad y se reunió con la fraternidad seglar y como es habitual con la comunidad religiosa. El secretario general revisó los libros oficiales antes de ser firmados.

Ciudad de Panamá

Comenzó el 14 de octubre reuniéndose con la comunidad del Colegio San Agustín. Los temas más destacados fueron la vida comunitaria, la importancia de la pastoral vocacional, la educación y la pastoral juvenil.

Al día siguiente en la comunidad de la Iglesia de Piedra. El prior general se reunió con la comunidad y estuvo con cada uno de los religiosos compartiendo inquietudes y esperanzas de renovación de la Vicaría y de la Provincia. Saludó también a los grupos parroquiales reunidos para programar el nuevo curso.

Siguiendo el programa establecido, el día 16 finalizaba la visita de renovación en el Colegio San Agustín con una reunión con los religiosos de las dos comunidades de la Ciudad de Panamá. El prior general agradeció le trabajo que realizan los religiosos en el colegio y en las parroquias y explicó el proceso de revitalización partiendo del Centenario del breve “Religiosas Familias”, se centró en su exposición ayudado por proyecciones en la identidad y sentido de pertenencia, revitalización y reestructuración, algunos datos estadísticos y el proyecto de vida y misión. Insistió en la importancia de la comunicación, la oración en común y el diálogo en la comunidad como elementos necesarios para la revitalización y tener un proyecto común.

Los presentes manifestaron sus opiniones sobre la necesidad de un proyecto provincial, la potencialidad que tiene hoy la Orden, el origen de la escasez de religiosos en la provincia, fortalezas y debilidades de los agustinos recoletos en Panamá. También surgió la pregunta: ¿Qué queremos en Panamá?. Temas todos de importancia en el proceso de revitalización y ante el capítulo provincial que se celebrará le próximo mes de mayo.

El prior general agradeció la acogida, invitó a los presentes a colaborar en le proceso de revitalización de la Orden y concluyó la visita con una oración.

Impresiones de un obispo en el Sínodo

Impresiones de un obispo en el Sínodo

El agustino recoleto Monseñor Mario Alberto Molina, Arzobispo de los Altos, Quetzaltenango-Totonicapán, ha participado en el Sinodo de los Obispos. Antes de volver a su arquidiócesis hemos querido saber sus impresiones de este gran acotecimiento. En especial qué ha significado el Sínodo para la Iglesia, para América Latina y para él personalmente. Aquí está su respuesta.

La reciente asamblea del Sínodo de los Obispos tiene diversos significados:  el personal, el regional para América Latina, su importancia para la Iglesia universal.

Personalmente estoy muy agradecido con mis colegas, los obispos de la Conferencia Episcopal de Guatemala, por haber pensado en mí como delegado de Guatemala para este gran acontecimiento.  Éramos 262 “padres sinodales”, número que incluía, no sólo a los obispos tanto del rito latino como de los ritos orientales, sino también a los sacerdotes religiosos representantes de los superiores generales de los institutos de vida consagrada clerical. A este número hay que añadir los 45 teólogos, los oyentes (entre los cuales muchos laicos dirigentes de movimientos), y los delegados de las iglesias y comunidades no católicas, algunos de los cuales permanecieron durante las tres semanas de la reunión.  La universalidad de la Iglesia estaba presente y se sentía.  Para mí ser parte de esta diversidad fue una experiencia enriquecedora.  Tuve la fortuna además de que fui ubicado en uno de los círculos menores de lengua inglesa, lo que me permitió compartir con obispos procedentes de los cinco continentes, sobre todo de Asia y de África, que estábamos en ese grupo.  Por una parte se podía percibir la diversidad de la Iglesia en las culturas en las que arraiga y en la historia de los pueblos que la constituyen; pero al mismo tiempo comprobar que compartimos la misma fe, la misma forma de vida, las mismas estructuras, los mismos sacramentos y hasta las mismas preocupaciones.  Es la Iglesia una y católica.

Para la Iglesia latinoamericana, el Sínodo ha significado la confirmación, la contextualización eclesial y la profundización teológica de los planteamientos de Aparecida.  Esta asamblea sinodal confirma las propuestas de Aparecida en el sentido de que la propuesta de una nueva evangelización para la transmisión de la fe cristiana (tema del Sínodo) es semejante a la propuesta de una misión continental para formar discípulos misioneros de Jesucristo (tema de Aparecida).  La reflexión de Aparecida partía de la constatación de los cambios culturales que señalan un cambio de época; la nueva evangelización propuesta para toda la Iglesia parte también de la necesidad de desarrollar nuevos métodos y lenguajes para transmitir la fe en las nuevas condiciones culturales producidas por la globalización.  Se trata de cambios como la secularización, la expansión mundial del Islam, las migraciones transculturales, el estrechamiento del horizonte de referencia de los jóvenes a objetivos tangibles, la disolución de la institución de la familia.  Con diversos acentos esto está ocurriendo en todas partes, pero la Conferencia de Aparecida lo había detectado ya para nuestro Continente.  De hecho, algunos conceptos que se gestaron en Aparecida han entrado de algún modo en las proposiciones de este Sínodo, tales como la necesidad del encuentro con Cristo como referencia de toda evangelización, la urgencia de una conversión pastoral, y la necesidad de aprender a proponer el kerigma y fortalecer los procesos catequéticos y catecumenales.  Todo esto que estaba ya en Aparecida es conclusión del Sínodo.  Por otra parte, el Sínodo enriquecerá a Aparecida en la medida que le ofrece un horizonte de referencia universal, y la exhortación apostólica postsinodal que el Papa ha prometido para dentro de un tiempo, ofrecerá una reflexión teológico pastoral que desarrollará temas que en Aparecida están todavía en expresión germinal.

Para la Iglesia universal, este Sínodo representa la toma de conciencia de que la tarea misionera recibida de Cristo tiene que ser asumida de un modo nuevo y creativo.  Esto es así por fidelidad a Cristo, por coherencia con nuestras propias convicciones de fe, por solidaridad con nuestros hermanos los hombres y mujeres del mundo.  La nueva evangelización, igual que la misión continental, no es en primer lugar un plan pastoral y ciertamente no comienza con un plan pastoral.  Comienza con la disponibilidad de querer dejarnos encontrar por Cristo y por su gracia.  La nueva evangelización comienza por la capacidad que tengamos obispos y sacerdotes de dejar que el Espíritu de Dios dé nuevo ardor a nuestra fe, creatividad pastoral a nuestra mente, nueva expresión a nuestra voz, para poder entonces transmitir ese planteamiento de vida a quienes están bajo nuestra responsabilidad pastoral.  La nueva evangelización es en primer lugar una llamada a despertar la vivencia de la fe. 

La presencia de los movimientos ha sido muy destacada en esta asamblea.  Los movimientos han sido presentados en el Sínodo como las instancias eclesiales experimentadas para anunciar el kerigma, valientes para llegar a estratos de la población al margen de la institución eclesial, creativos para encontrar el lenguaje adecuado para llegar a la gente.  No pocos obispos los han respaldado como instrumentos de la gracia de Dios en este momento histórico.  Oiremos más sobre el tema en todo el mundo, porque los movimientos están surgiendo por todas partes.  En mi círculo menor estaba el fundador de un movimiento juvenil “Jesus Youth”, extendidísimo en la India.  En todas partes la relación entre los movimientos y las instituciones de Iglesia son problemáticas, pero es claro que están para quedarse.  No estaremos muy desencaminados si pensamos en aquellas épocas en que aparecieron las nuevas configuraciones de la vida consagrada:  los frailes mendicantes que dejaron atrás la vida monacal; las nuevas congregaciones misioneras que surgieron a partir del siglo XVI que dejaron atrás el convento y la vida comunitaria; los institutos seculares, que dejaron atrás la vida religiosa para internarse en el mundo.  No es descabellado pensar que los movimientos son el medio que Dios da a la Iglesia para la misión en un mundo secularizado.  Si el secularismo ha influido en el planteamiento pastoral de muchas instancias de Iglesia, induciéndonos a pensar que lo mejor que podemos hacer es ocuparnos de la temporalidad para ayudar a los pobres a desarrollar sus condiciones de vida en este mundo a través del trabajo social a su favor; la nueva evangelización vuelve a invitarnos a recuperar la propuesta principal de la fe, que es la de ofrecer a los hombres, especialmente a los pobres, razones para vivir con sentido a partir del amor de Dios, motivaciones para esperar en la vida eterna y por lo tanto para comprometernos en el bien y el ardor para amar al prójimo y así mantener el empeño nunca concluido de hacer de la humanidad una comunidad de hermanos, hijos del mismo Dios.

La nueva evangelización ha comenzado desde hace años de muchas maneras y en muchos lugares.  El Sínodo recoge la experiencia y la reflexión de lo que ya se va dando, en muchas diócesis, en muchas parroquias, en muchos institutos de vida consagrada (nuevos muchos de ellos), en el mundo de los laicos, y nos lo propone a todos. La XIII Asamblea del Sínodo es una llamada que la Iglesia nos hace para tomar nota y repensar nuestro rumbo.

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