Homilía Dominical

DOMINGO 22° ORDINARIO

El pasaje evangélico que leemos en la iglesia este domingo tiene dos partes. En la primera Jesús habla de su propio destino y confronta a Pedro que no acepta la visión que Jesús le presenta de su propio futuro. En la segunda parte Jesús se refiere a sus seguidores y cómo debemos asumir la vida y proyectarla hacia el futuro. Lo que Jesús propone a sus seguidores no discrepa en nada del modo como él mismo asume su vida y su futuro.

Jesús anuncia que debe ir a Jerusalén, que allí va a padecer mucho de parte de las autoridades, que lo condenarán a muerte pero que resucitará. Pedro protesta. No lo permita Dios. Pero Jesús rechaza a Pedro llamándolo Satanás. Con su protesta e intento de impedir que Jesús cumpla su misión Pedro es un tropiezo, es un tentador. Lo que Pedro dice difiere poco de las propuestas con las que Satanás tentó a Jesús en el desierto. También esas tentaciones pretendían desviar el camino de Jesús del cumplimiento de su misión. Tu modo de pensar no es el de Dios, sino el de los hombres. Tú pretendes que yo salve mi vida evitando la pasión y la muerte que me esperan en Jerusalén, y no sabes que al salvar mi vida de esa manera en realidad la pierdo, porque me aparto del camino de Dios. Este es el sentido de la respuesta de Jesús.

Leer más...

DOMINGO 21° ORDINARIO

Este domingo la Iglesia nos propone en pasaje de la confesión de san Pedro. El relato narra cómo este apóstol reconoció la identidad medular de Jesús. Mientras la gente identifica a Jesús de manera aproximada y periférica, Pedro reconoció la verdadera identidad de Jesús, como el Mesías, el Hijo de Dios. A su vez, Jesús otorgó a Simón un nuevo nombre y con ello, una nueva misión y en cierto modo también una nueva identidad. Pedro es el quicio de la Iglesia de Jesús, porque la fe en Cristo es la fuerza que sostiene la Iglesia.

Leer más...

DOMINGO 20° ORDINARIO

El relato del encuentro de la mujer cananea con Jesús nos causa un sentimiento inicial de indignación y de sorpresa. Jesús se comporta con esta mujer de manera tan severa, que no corresponde a lo que conocemos y esperamos de él. Jesús está en territorio extranjero, fuera de Galilea en la comarca de Tiro y de Sidón. Una mujer del país, una cananea reconoce a Jesús y le suplica un favor. Inicialmente Jesús ni le hace caso y son sus discípulos quienes se muestran más sensibles ante las súplicas de la mujer e interceden con Jesús para que la atienda. Jesús a continuación justifica su actitud de indiferencia con la excusa de que él solo ha sido enviado a favor de los judíos, y la mujer es extranjera. Jesús accede a la petición de los discípulos y escucha la petición de la mujer, pero nuevamente rechaza la petición con el argumento de que no está bien quitarles el pan a los hijos para dárselo a los perros. De modo que equipara la mujer cananea a un perro, una expresión de ofensiva. La mujer no se inmuta y tan grande es su necesidad y su confianza en Jesús, que replica con la misma imagen. Es verdad que no está bien quitarle el pan a los hijos para darlo a los perros, pero los perros comen de lo que cae de la mesa de sus amos. Ella también puede beneficiarse de los favores que Jesús vino a realizar en beneficio de los judíos y ellos han dejado caer de su mesa. Finalmente Jesús se conmueve ante esta respuesta llena de confianza y de fe: Mujer, ¡qué grande es tu fe! Que se cumpla lo que deseas.

Leer más...

DOMINGO 19° ORDINARIO



Los evangelios nos cuentan algunos episodios de la vida de Jesús, en los que él dejó ver a través de su condición humana, la dimensión invisible de su divinidad. Los milagros que él hacía también permitían ver que en él actuaba una fuerza y un poder superior al que ordinariamente tenemos los humanos. Pero hay dos episodios concretos, que no son obras poderosas para curar un enfermo o para dar la vista a un ciego, sino manifestaciones de la divinidad en la humanidad de Jesús. Uno de esos episodios es la transfiguración; el otro es este que nos narra el evangelio de hoy: su caminata sobre el agua del mar de Galilea.

Leer más...

DOMINGO 18° ORDINARIO


La liturgia de la palabra inició este domingo con la lectura del profeta Isaías. En nombre de Dios, el profeta ofrece agua abundante a los sedientos; a los que tienen ham-bre, pan y vino gratuito, sin pagar. Todos ustedes, los que tienen sed, vengan por agua; y los que no tienen dinero, vengan, tomen trigo y coman; tomen vino y leche sin pagar. Bajo esta imagen de la comida gratuita se expresa la realidad de la abun-dancia del don de Dios. Dios es la fuente abundante de vida, de amor, de esperanza. Nuestra relación con Dios es posible, no porque nosotros nos acerquemos a Dios, sino porque él se acerca a nosotros. La benevolencia de Dios hacia nosotros no es la respuesta divina al esfuerzo de persuasión humano; es la actitud con la que él se inclina hacia nosotros y suscita nuestra respuesta de fe y obediencia. Por eso también hemos declarado en el salmo responsorial: abres, Señor, tu mano y nos sacias de favores.

Leer más...

Página 6 de 10

                 
 Ag. Madrid  SA Panamá Ag.Guatemala S Rita  San Judas Totonicapan
 S Familia S Lucas  Valentuñana  S Madrid  S RD 

Blog de los proyectos en Rep. Dominicana, Madrid y Panamá

 

Solidaridad

Solidaridad RD

Solidaridad Madrid

 Solidaridad Madrid-RD

Solidaridad Madrid-Panamá

Volver